Primero se lee. Después se pone en orden.
Todo lo que vas a ordenar pasó de verdad. La línea sigue el orden en que lo cuenta Profetas y Reyes, cap. 39: ahí el cambio de nombres se narra antes de la mesa del rey, aunque en Daniel 1 la comida es el v.5 y los nombres el v.7. Los tres años de estudio empezaron desde el principio (Daniel 1:5) y contienen los diez días de la prueba; en la línea van al final porque es cuando se cumplen. Léelo despacio con tu papá, tu mamá o tu consejero. Después el juego te va a preguntar qué pasó justo después de cada cosa.
Fuentes: Daniel 1 (Reina-Valera 1960) y Profetas y Reyes, cap. 39 «En la corte de Babilonia» · EGW Writings. Las frases entre comillas son textuales.
«Propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber.» Daniel 1:8
«Pareció el rostro de ellos mejor y más nutrido de carne, que los otros muchachos.» Daniel 1:15
«Hallólos diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.» Daniel 1:20
Usa Ctrl/Cmd + P para imprimir esta hoja. Recorten las nueve tarjetas de la línea, revuélvanlas y pónganlas en orden sobre la mesa o en el piso. Una ficha (una tapa, una piedrita) avanza un puesto cada vez que la tarjeta colocada es la correcta.
Conexión Bíblica · Profetas y Reyes cap. 39 · Daniel 1 · Club de Aventureros El Elohe Israel
Escriban en el cuadrito el número del puesto que creen que le toca.
Estos retos no dan puntos: son para moverse y repetir el dato en voz alta. La respuesta esperada va en cursiva.
Nabucodonosor se lleva cautivos a Babilonia a unos muchachos del linaje real de Judá; entre ellos van Daniel, Ananías, Misael y Azarías. Les cambian los nombres por otros que recordaban dioses caldeos, los sientan a comer de la mesa del rey y los meten a tres años de estudio para servir en el palacio.
Ahí Daniel «propuso en su corazón de no contaminarse». No armó un escándalo: pidió permiso. Le propuso a Melsar una prueba de diez días con alimento sencillo. A los diez días su rostro se veía «mejor y más nutrido de carne» que el de los demás; al final de los tres años el rey los halló «diez veces mejores» que todos sus magos y astrólogos.
Esta actividad tiene un solo objetivo, y no lo repite ninguna otra del club: poner en orden lo que pasó. En el campamento no basta con saber que Daniel comió verduras; hay que saber que primero lo propuso en su corazón, después se lo pidió a Melsar, y solo entonces vinieron los diez días. El orden es el que muestra que la decisión fue antes que el resultado.
Este juego no vale 10 puntos, y eso es a propósito. Solo da puntos de tipo card, ninguno de tipo quiz, y la cantidad depende de la clase del niño, porque la línea que le toca ordenar es más corta o más larga:
| Clase del club | Pasos en la línea | Puntos máximos |
|---|---|---|
| Principiantes · Corderitos · Aves Madrugadoras | 3 | 2 |
| Abejitas Industriosas · Rayitos de Sol | 5 | 4 |
| Constructores · Manos Ayudadoras | 6 | 5 |
La puntuación es parcial: cada paso que queda pegado al anterior en el orden correcto vale ⭐ 1. Cuatro de cinco bien son 4 puntos, no cero. Fallar no resta: solo se registra el intento.
Los tramos de la línea y los retos de cierre rotan: la app recuerda por niño lo que ya salió esta semana, así que jueguen un rato cada día y en pocos días habrán recorrido la historia completa.
Los nueve pasos de la línea y los retos marcados como del capítulo salen todos de Profetas y Reyes cap. 39 y de Daniel 1. El orden que usamos es el que narra el capítulo, y por eso las tarjetas citan el capítulo y no un versículo: allí el cambio de nombres se cuenta antes de la mesa del rey, aunque en Daniel 1 el versículo de la comida es el 5 y el de los nombres el 7. Los tres años (Daniel 1:5, 17) se decretaron desde el principio y contienen los diez días; van al final de la línea porque es cuando se cumplen. Esa misma aclaración está ahora en la pestaña 📖 que lee el niño, y los versículos de cada paso están en la clave de la hoja imprimible 🖨️.
Cuatro de los retos de cierre están marcados como aplicación de hoy («algo a lo que le dijiste NO»): sirven para conversar, no para el examen del campamento, y por eso tampoco dan puntos. La cita «Yo honraré a los que me honran» (1 Samuel 2:30) y la historia de Nadab y Abiú son referencias que el propio capítulo hace.
Que su hijo cuente la historia de memoria y en orden, sin la app, usando solo los dedos de una mano: cautiverio, nombres nuevos, la mesa del rey, lo propuso en su corazón, los diez días. Cuando le salga de corrido, agreguen los tres últimos: el rostro mejor, los tres años y «diez veces mejores».
Y el reto grande de la casa: escojan una sola cosa —agua en vez de gaseosa, una fruta al día, orar antes de dormir— y háganla diez días seguidos, como Daniel. Marquen cada día en la hoja impresa.